Dyskolo es un proyecto editorial sin ánimo de lucro que busca establecer una nueva relación entre quienes escriben y cuantas personas disfrutan de la lectura.
El compromiso de Dyskolo
Desde el inicio de nuestra editorial establecimos unos códigos de funcionamiento que fueran coherentes con las bases del proyecto y sirvieran al tiempo como una declaración de principios para las autoras y autores que publicamos y para quienes leen nuestros libros.
Estos principios tienen que ver con cuestiones como reducir el consumo de recursos naturales, energía y materiales durante el proceso de producción de los libros. Urge abandonar el mito del crecimiento económico como motor de la economía, del progreso sin límite. La prosperidad de una editorial no puede basarse en escalar nuevas metas, si estas sólo tratan de aumentar las ventas, los títulos, los clientes…
Necesitamos redefinir esa prosperidad y que nos permita, entre otras cosas, disponer de más tiempo para leer y escribir, pensar en nuevas propuestas y organizar otro tipo de actividades que no se limiten a la producción de libros y su venta. Concretar unas metas que no destruyan nuestra atención ni acaben con las reservas del planeta, sino que las mantenga y las proteja.
Para alcanzar esta tarea Dyskolo propone un triple compromiso, que es un difícil equilibrio entre tres perspectivas: ecológica, cultural y socioeconómica.
Herman Daly, el principal defensor mundial de la economía de estado estacionario (EEE), aboga por detener el crecimiento y define esta propuesta como «una economía con existencias constantes de personas y cosas (productos) que se mantienen a un nivel deseado de suficiencia con una tasa baja de flujo de mantenimiento, es decir, el flujo de materia y energía más bajo posible desde la primera etapa de producción a la última etapa de consumo».
Nuestro compromiso también se recoge en los valores del programa Ecoedit, (del que Dyskolo forma parte), un mapa de editoriales independientes en lengua castellana de América y Europa a las que propone 10 objetivos, no como meta sino como horizonte.
«Si la mayoría de grandes grupos funcionan como fábricas donde desaparece la figura del editor y se estandariza el producto literario, algunas empresas independientes devienen casas —oikos— de edición donde se protegen géneros en peligro de extinción, se apuesta por nuevas especies (autores y estéticas experimentales), y se reciclan libros descatalogados. Estas prácticas editoriales “ecológicas” significan el estado de nuestras culturas, por eso su presencia es necesaria para preservar la diversidad y armonía del ecosistema literario en lengua castellana».
Desde este punto de vista Dyskolo trata de imprimir menos y distribuir solo lo necesario adaptándonos a la demanda, y no al revés. Disponemos de ejemplares de todos nuestros títulos (en un pequeño stock) pues consideramos que el libro no es un bien perecedero. Los nuestros al menos no tienen fecha de caducidad, ni se descatalogan, ni se destruyen, ni los liquidamos de saldo. Igualmente nos preocupa (y somos corresponsables de) los procesos de impresión y transporte. Los libros que vendemos en América Latina y Estados Unidos, se imprimen a demanda en cada país y se entregan por empresas locales. También nuestros libros electrónicos están pensados para evitar un consumo innecesario de papel y de transporte, y especialmente para quienes por su ubicación geográfica pueda resultar una solución sencilla a la hora de leer cualquiera de nuestros libros.
Nuestra perspectiva cultural se fundamenta en la independencia: rechazamos la mercantilización del libro y anteponemos el valor de uso al de cambio —pues como decía Antonio Machado todo necio confunde valor con precio—, y preferimos lectores satisfechos que clientes consumidores. También en el compromiso: nos gustan los libros comprometidos con su tiempo, con su género y su forma. Entendemos el género como un modo de leer, una perspectiva de lectura. Y la forma como el conjunto de decisiones que permiten al autor o autora hacer que su libro transmita todo lo que tiene que decir, de la mejor manera posible. Toda poética siempre lleva implícita una ética (Juan Gabriel Vásquez). Y por último en la continuidad: somos parte de un relato que viene de más atrás. Una secuencia que nos permite pensar en el pasado para comprender el presente e imaginar el futuro. El pasado tiene una enorme influencia sobre el futuro, más incluso que el presente, tal y como aseguró Paul Valéry. Nuestra decidida apuesta por el valor de la lectura nos impulsa a buscar formas para que nuestros libros puedan llegar a cualquier persona interesada en ellos. Esa es la razón por la que la gran mayoría de nuestros títulos son de libre acceso en formato electrónico.
Nuestra tercera perspectiva concuerda con Ecoedit cuando plantea un modelo alternativo dentro de la industria editorial, «plural, abierto y sostenible que apuesta por formatos más artesanales, géneros menos comerciales, autores noveles, traducciones de calidad y modos de producción a medio y largo plazo, que configuran catálogos y colecciones orientadas a una comunidad de lectores exigentes».
Dyskolo es una organización sin ánimo de lucro que no trabaja con grandes empresas cuyos objetivos no compartimos, ni en el sector del libro, ni en el de las finanzas, ni en el de la energía, ni en el de las telecomunicaciones. Nuestros libros se publican con licencias libres y todos los programas usados para la edición (en papel y en digital) son de código abierto (software libre). Queremos mantener estable el número de publicaciones al año. No buscamos crecer sino prolongar y mejorar la divulgación y la lectura de los textos ya existentes, y de los que se vayan sumando.
Somos conscientes de nuestra fuerza y alcance hacia el público lector potencial, y en base a ello ajustamos plazos, títulos y tiradas. También establecemos contactos con proyectos e iniciativas que comparten nuestros valores, y buscamos ampliar el tejido asociativo dentro del ecosistema del libro vinculándonos a otros grupos para concentrar y canalizar la cooperación.
Nos queda mucho trabajo por hacer, pero nuestra meta está en ir caminando.
Nuestros libros en papel se encuentran bajo una licencia Creative Commons BY-NC-ND 4.0 que permite copiar y utilizar el texto de la obra siempre que se cite al autor, sea para proyectos no comerciales y no se modifique de ninguna manera. No tienen copyright porque su aplicación restringe el libre acceso a la cultura, mercantiliza la creación, priva a los autores de cualquier derecho relativo a la publicación, distribución y difusión sobre su propia obra, y solo beneficia económicamente a una minúscula élite intelectual y a los grandes grupos editoriales.
Todos los programas usados para la edición de nuestros libros en papel son de código abierto (software libre), y la tipografía usada (Liberation Serif) cuenta con una GNU General Public License.
Nuestros ebooks de libre descarga tienen valor, pero carecen de precio. Este lo fija cada lector o lectora a partir de 0 en el momento de la descarga o posteriormente. Siempre puede regresar a la página del libro y realizar su aportación o donativo. Ese dinero es en realidad una ayuda a la creación que va al autor o autora y que le sirve de ayuda para seguir escribiendo.
Cuentan igualmente con una licencia CC BY-NC-ND 4.0 pero no tienen DRM (Digital Rights Management, o Gestión Digital de Restricciones), una tecnología de control sobre lo que haces con los artículos que compras y los dispositivos electrónicos que usas (ordenador, tablet, lector de libros, etc.), que impide que compartas un libro o una canción y puede llegar a bloquear tu terminal para el uso de otros archivos con DRM o a borrarte incluso los que compraste.
Además de regular tu libertad y censurar tus acciones, es una peligrosa herramienta contra tu privacidad pues puede transmitir tus datos personales y hábitos de consumo (cuentas bancarias, número de tarjeta, compras anteriores...) a las grandes empresas que lo utilizan.
Los libros no son, ni pueden convertirse en, mercancías. Frente al modelo de mercado (cerrado, amenazador y antidemocrático) y al “todos los derechos reservados”, nuestra propuesta es abierta, libre y participativa.
Aprovechando la facilidad que ofrece el formato digital y la difusión de soportes electrónicos creamos libros libres, pero nuestro proyecto editorial también necesita un mínimo de apoyo para poder seguir trabajando y ampliando la apuesta hecha por la cultura libre y el beneficio social. Esta ayuda puede ser económica (con donaciones puntuales desde esta misma página, o mediante la modalidad de suscripción anual), difundiendo entre amigos, conocidos y redes sociales los principios y las novedades de ediciones dyskolo, o mediante el envío de originales.